A ver, seamos honestos… ¿cuántas veces has leído «con flúor» en una pasta dental y lo has pasado por alto? Muchos piensan que el flúor es cosa de cuando teníamos brackets, dientes de leche y miedo al dentista. Pero resulta que, si eres adulto (y estás leyendo esto, lo más probable es que sí), el flúor sigue siendo tu aliado fiel para proteger tu sonrisa.
Hoy, en Clínica Dental Anaya & Robles, te vamos a contar por qué el flúor no pasa de moda, y por qué deberías seguir prestándole atención a ese pequeño ingrediente con nombre de superhéroe químico.
¿Qué es el flúor y por qué está en todas partes?
Vamos al grano: el flúor es un mineral natural que se encuentra en la tierra, el agua y hasta en algunos alimentos. Y sí, está presente en muchísimas pastas de dientes porque tiene una función clave:
Fortalece el esmalte dental y lo hace más resistente a la caries.
Es como un escudo invisible que ayuda a que tus dientes no se descompongan tan fácilmente cuando te comes esa tapita con refresco o ese dulce que prometiste no volver a probar…
Pero… ¿el flúor no era solo para niños?
No, no y no. Esto es uno de los mitos dentales más comunes. Es cierto que los niños lo necesitan para formar sus dientes definitivos, pero los adultos también necesitamos flúor para prevenir caries, sensibilidad y desgaste. De hecho:
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Con la edad, el esmalte se va debilitando.
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Muchas personas adultas tienen retracción de encías (y eso expone la raíz del diente).
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Algunos toman medicamentos que disminuyen la saliva (boca seca significa más riesgo de caries).
¿La solución más simple? Una pasta con flúor. Fácil, accesible y eficaz.
¿Qué tipo de flúor debería usar como adulto?
Buena pregunta. La mayoría de las pastas dentales de farmacia contienen entre 1000 y 1450 ppm de flúor. Ese rango es ideal para la mayoría de adultos con una salud bucodental normal. Pero hay excepciones:
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Si tienes alto riesgo de caries, puede que tu dentista te recomiende una pasta con más concentración (hasta 5000 ppm).
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Si tienes dientes sensibles, hay pastas que combinan flúor con otros ingredientes calmantes.
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Y si tienes una salud bucal impecable… sigue usándolo para mantenerla así.
Toma nota: no hace falta obsesionarse con los números, pero sí asegurarte de que tu pasta tenga flúor. Y si tienes dudas, ya sabes dónde encontrarnos.
¿Y hay riesgos por usar flúor?
Si usas la cantidad recomendada (un granito de arroz si eres niño, una lenteja si eres adulto), no hay ningún riesgo. El miedo al flúor viene de informaciones sacadas de contexto o de estudios con dosis absurdamente altas.
En adultos, el mayor riesgo sería… no usarlo.
Eso sí: si tomas suplementos o usas enjuagues con flúor además de la pasta, coméntalo con tu dentista. Todo en exceso es malo, incluso el flúor.
El papel del flúor en tu salud bucal adulta
El flúor, básicamente, actúa de dos maneras:
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Repara el esmalte dañado: remineraliza zonas donde la caries está empezando a atacar.
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Previene futuras caries: crea una capa más fuerte y resistente a los ácidos de las bacterias.
Además, ayuda a reducir la sensibilidad dental. Si cada vez que tomas algo frío ves las estrellas, puede que el flúor te venga de maravilla.
Resumiendo: sí, el flúor es para ti (aunque ya no creas en el Ratoncito Pérez)
Así que no, el flúor no es solo para niños ni es un extra decorativo en tu pasta dental. Es una herramienta simple, poderosa y accesible para mantener tus dientes fuertes y protegidos durante toda la vida.
En Clínica Dental Anaya & Robles, en Ciudad Real, lo recomendamos en adultos como parte fundamental de la prevención. Porque prevenir es siempre mejor que curar (y también más barato, ya que estamos).
¿Hace cuánto no revisas tu rutina de higiene bucal?
Pásate por nuestra clínica en Ciudad Real y te ayudamos a encontrar la pasta (y la estrategia) que mejor se adapte a ti. Pide tu cita aquí, tu boca te lo va a agradecer.




