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El papel del flúor en adultos: ¿Es solo para niños o lo necesito en mi pasta?

A ver, seamos honestos… ¿cuántas veces has leído «con flúor» en una pasta dental y lo has pasado por alto? Muchos piensan que el flúor es cosa de cuando teníamos brackets, dientes de leche y miedo al dentista. Pero resulta que, si eres adulto (y estás leyendo esto, lo más probable es que sí), el flúor sigue siendo tu aliado fiel para proteger tu sonrisa.

Hoy, en Clínica Dental Anaya & Robles, te vamos a contar por qué el flúor no pasa de moda, y por qué deberías seguir prestándole atención a ese pequeño ingrediente con nombre de superhéroe químico.

¿Qué es el flúor y por qué está en todas partes?

Vamos al grano: el flúor es un mineral natural que se encuentra en la tierra, el agua y hasta en algunos alimentos. Y sí, está presente en muchísimas pastas de dientes porque tiene una función clave:

Fortalece el esmalte dental y lo hace más resistente a la caries.

Es como un escudo invisible que ayuda a que tus dientes no se descompongan tan fácilmente cuando te comes esa tapita con refresco o ese dulce que prometiste no volver a probar…

Pero… ¿el flúor no era solo para niños?

No, no y no. Esto es uno de los mitos dentales más comunes. Es cierto que los niños lo necesitan para formar sus dientes definitivos, pero los adultos también necesitamos flúor para prevenir caries, sensibilidad y desgaste. De hecho:

  • Con la edad, el esmalte se va debilitando.

  • Muchas personas adultas tienen retracción de encías (y eso expone la raíz del diente).

  • Algunos toman medicamentos que disminuyen la saliva (boca seca significa más riesgo de caries).

¿La solución más simple? Una pasta con flúor. Fácil, accesible y eficaz.

¿Qué tipo de flúor debería usar como adulto?

Buena pregunta. La mayoría de las pastas dentales de farmacia contienen entre 1000 y 1450 ppm de flúor. Ese rango es ideal para la mayoría de adultos con una salud bucodental normal. Pero hay excepciones:

  • Si tienes alto riesgo de caries, puede que tu dentista te recomiende una pasta con más concentración (hasta 5000 ppm).

  • Si tienes dientes sensibles, hay pastas que combinan flúor con otros ingredientes calmantes.

  • Y si tienes una salud bucal impecable… sigue usándolo para mantenerla así.

Toma nota: no hace falta obsesionarse con los números, pero sí asegurarte de que tu pasta tenga flúor. Y si tienes dudas, ya sabes dónde encontrarnos.

¿Y hay riesgos por usar flúor?

Si usas la cantidad recomendada (un granito de arroz si eres niño, una lenteja si eres adulto), no hay ningún riesgo. El miedo al flúor viene de informaciones sacadas de contexto o de estudios con dosis absurdamente altas.

En adultos, el mayor riesgo sería… no usarlo.

Eso sí: si tomas suplementos o usas enjuagues con flúor además de la pasta, coméntalo con tu dentista. Todo en exceso es malo, incluso el flúor.

El papel del flúor en tu salud bucal adulta

El flúor, básicamente, actúa de dos maneras:

  1. Repara el esmalte dañado: remineraliza zonas donde la caries está empezando a atacar.

  2. Previene futuras caries: crea una capa más fuerte y resistente a los ácidos de las bacterias.

Además, ayuda a reducir la sensibilidad dental. Si cada vez que tomas algo frío ves las estrellas, puede que el flúor te venga de maravilla.

Resumiendo: sí, el flúor es para ti (aunque ya no creas en el Ratoncito Pérez)

Así que no, el flúor no es solo para niños ni es un extra decorativo en tu pasta dental. Es una herramienta simple, poderosa y accesible para mantener tus dientes fuertes y protegidos durante toda la vida.

En Clínica Dental Anaya & Robles, en Ciudad Real, lo recomendamos en adultos como parte fundamental de la prevención. Porque prevenir es siempre mejor que curar (y también más barato, ya que estamos).

¿Hace cuánto no revisas tu rutina de higiene bucal?
Pásate por nuestra clínica en Ciudad Real y te ayudamos a encontrar la pasta (y la estrategia) que mejor se adapte a ti. Pide tu cita aquí, tu boca te lo va a agradecer.

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Periodontitis vs. Gingivitis: Aprende a diferenciar y tratar la enfermedad de las encías

¿Notas que te sangran las encías al cepillarte? ¿Las tienes rojas, inflamadas o con mal sabor en la boca? ¡Ojo! Puede que tu boca te esté pidiendo ayuda a gritos. Y no, no estamos hablando solo de una “limpieza” más profunda… Podrías estar ante una gingivitis o incluso una periodontitis, que ya es otra liga.

Aunque suenen parecidas (y sí, las dos tienen que ver con las encías), no son lo mismo. Así que toma nota, que hoy en Anaya & Robles, tu clínica dental de confianza en Ciudad Real, te contamos cómo diferenciarlas y, sobre todo, cómo tratarlas a tiempo.

¿Qué es la gingivitis y por qué no deberías ignorarla?

La gingivitis es como ese invitado molesto que se cuela sin hacer ruido… y si no haces nada, acaba quedándose. Se trata de una inflamación superficial de las encías, causada, por lo general, por la acumulación de placa bacteriana.

Los síntomas más habituales:

  • Sangrado al cepillarte o usar hilo dental.

  • Encías rojas, inflamadas o sensibles.

  • Mal aliento persistente (el temido “dragoncito” al hablar).

La buena noticia es que la gingivitis es reversible. Con una buena higiene bucal y una limpieza profesional a tiempo, puedes dejarla atrás sin mayores complicaciones. Pero si la dejas correr… la historia cambia.

¿Y la periodontitis? Cuidado, aquí el daño ya va en serio

La periodontitis es el “modo evolución” de la gingivitis… pero en versión villana. Si no se trata la inflamación inicial, las bacterias bajan más allá de las encías y empiezan a atacar el hueso que sujeta los dientes. Y ahí sí que hay que actuar rápido.

¿Qué señales te pueden estar avisando?

  • Encías retraídas (parece que los dientes están más largos).

  • Movilidad dental (sí, como si el diente “bailara”).

  • Dolor al masticar.

  • Espacios entre los dientes que antes no estaban.

Aquí ya no hablamos solo de limpieza, sino de tratamientos periodontales más específicos, como el raspado y alisado radicular, antibióticos o incluso cirugía en los casos más avanzados.

¿Cómo saber si tienes gingivitis o periodontitis?

Buena pregunta. Y aquí va una respuesta sencilla: no lo dejes en manos del espejo ni de Google. A veces los síntomas se confunden y solo un profesional puede hacer un diagnóstico claro.

En Anaya & Robles contamos con especialistas en periodoncia y herramientas diagnósticas que nos permiten ver lo que no se ve a simple vista. Una radiografía, una sonda periodontal… y listo: detectamos el problema y diseñamos el tratamiento ideal para ti.

¿Se puede prevenir? ¡Por supuesto!

Aquí viene la parte que más nos gusta: la prevención. Porque sí, puedes librarte de estas enfermedades (o al menos, mantenerlas a raya) con unos hábitos bien sencillos:

  • Cepíllate los dientes al menos 2 veces al día, durante 2 minutos.

  • Usa hilo dental o cepillos interdentales (sin miedo, ¡de verdad ayudan!).

  • Evita el tabaco, que además de todo lo malo, empeora la salud de las encías.

  • Hazte limpiezas profesionales cada 6 meses.

  • Y por supuesto… ven a vernos.

Escúchale a tu boca, que sabe lo que dice

A veces subestimamos a las encías… pero son el soporte de todo el tinglado. Ignorarlas puede acabar en pérdida dental y tratamientos más complejos (y costosos, claro). Así que, si notas algún síntoma raro, no te quedes con la duda.

En Clínica Dental Anaya & Robles, en Ciudad Real, te ayudamos a mantener tu sonrisa fuerte y sana desde la raíz. Literalmente. Pide tu cita aquí hoy mismo.

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Los peques y el Ratoncito Pérez: cómo cuidar los dientes de los niños durante las vacaciones

Diciembre trae muchas cosas bonitas: luces, regalos, turrones, vacaciones… y sí, también montones de caramelos y horarios descontrolados. Y claro, entre tanto jaleo navideño, hay algo que suele quedar un poco olvidado: la salud dental de los más peques.

En estas fechas, el Ratoncito Pérez tiene más trabajo que nunca, porque no paran de caerse dientes de leche… pero también porque hay muchos niños que, sin darse cuenta, están acumulando problemas por el exceso de azúcar y la falta de rutina. Así que toma nota, que aquí te damos las claves para que en Navidad, además de pasarlo en grande, tus hijos mantengan una sonrisa sana.

¿Por qué prestar especial atención a los dientes de los niños en Navidad?

Durante las vacaciones, los horarios se relajan, se cena más tarde, se duerme fuera de casa, y se come lo que cae (sí, incluso a escondidas del tupper saludable de mamá). Eso hace que la higiene dental se vuelva irregular, y eso, sumado a la cantidad de dulces que pululan por todas partes, es una receta perfecta para la aparición de caries.

Además, hay otro factor clave: los dientes de leche también necesitan cuidados. Mucha gente cree que como “se van a caer igual”, no pasa nada. Error. Si no se cuidan bien, pueden provocar infecciones, dolor, y afectar a la salida de los dientes definitivos.

El Ratoncito Pérez no lo puede hacer todo

Este simpático personaje se ha ganado el cariño de todos, pero, siendo sinceros, no es ni dentista ni higienista. Así que, por mucho que deje monedas o regalitos bajo la almohada, el verdadero trabajo está en casa… y en la clínica.

Aquí van unos consejos que valen más que cualquier moneda de Pérez:

Consejos para cuidar los dientes de los peques en vacaciones

1. Mantén la rutina de cepillado, incluso fuera de casa

Vale, los horarios cambian. Pero el cepillo de dientes no se va de vacaciones. Si vais a dormir fuera, mete el kit de cepillado en la maleta (y sí, el del peque también). Y recuerda: mínimo 2 veces al día, mejor 3.

2. Controla el azúcar navideño

Sabemos que es Navidad y no se trata de prohibir todo. Pero sí se puede equilibrar. En lugar de chuches constantes, opta por frutas, frutos secos naturales o dulces caseros menos agresivos con el esmalte. Y si hay turrón, ¡que sea con cepillo a continuación!

3. Ojo con los caramelos duros y los “chupachups” eternos

Estos dulces no solo son un riesgo por el azúcar: también por el tiempo que pasan en la boca. Cuanto más tiempo, más oportunidad tienen las bacterias de hacer de las suyas. Y si el niño tiene dientes flojos… ya sabes, a veces el Ratoncito llega antes de tiempo.

4. Supervisa (cuando puedas)

Sabemos que no puedes estar encima todo el rato, pero al menos una vez al día asegúrate de que el cepillado se hace bien. Los niños menores de 6 años aún no controlan del todo la técnica, así que una ayudita no viene mal.

5. Visita al dentista si toca revisión

Si tu peque tiene revisión pendiente o le está molestando algún diente, no esperes al año nuevo. En Anaya & Robles, en Ciudad Real, podemos hacer una revisión rápida y asegurarnos de que todo va bien. Así, el Ratoncito puede trabajar tranquilo.

¿Y si se le cae un diente durante las fiestas?

¡No pasa nada! De hecho, para ellos es casi un acontecimiento. Eso sí, aprovecha la ocasión para hablar con tu peque sobre la importancia de cuidar los dientes nuevos que van a venir. Es el momento ideal para crear buenos hábitos.

Una idea divertida: deja junto a la carta del Ratoncito un pequeño “manual del cepillado”, como si fuera un regalo de bienvenida para el próximo diente.

Así que ya sabes…

La Navidad es para disfrutar, claro que sí. Pero también puede ser una oportunidad genial para reforzar buenos hábitos en los más pequeños. Porque una sonrisa cuidada desde pequeños… ¡dura toda la vida!

Y recuerda: en Clínica Dental Anaya & Robles, en Ciudad Real, estamos aquí para ayudarte a que tus hijos crezcan con una boca sana, fuerte y feliz. Pide tu cita aquí antes de que acabe el año, y empieza 2026 con la sonrisa de tus peques en plena forma.

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¿El frío afecta a tus dientes? Spoiler: sí, y te contamos por qué

¿El frío afecta a tus dientes? Spoiler: sí, y te contamos por qué

Con la llegada del frío, no solo toca sacar el abrigo y la bufanda… también es el momento en el que muchas personas empiezan a notar una molestia aguda en los dientes al tomar algo caliente, frío, e incluso al salir a la calle. Si te ha pasado, no estás solo. Esa sensación de “¡ay, qué dolor!” al respirar por la boca en pleno invierno tiene nombre: sensibilidad dental.

¿Qué es la sensibilidad dental?

La sensibilidad dental es como ese vecino pesado que aparece sin avisar: incómoda, inesperada y, si no haces algo, no se va. Ocurre cuando la dentina (la parte interna del diente) queda expuesta. Y eso pasa por culpa del desgaste del esmalte o por retracción de encías, entre otros motivos.

Cuando esto sucede, estímulos como el frío, el calor o incluso lo dulce o ácido pueden provocar una punzada rápida y dolorosa. ¿Y en invierno? Pues el aire frío es un disparador perfecto.

¿Por qué el invierno hace más evidente el problema?

Toma nota, que esto lo explica todo: el contraste entre la temperatura ambiental y la de tu boca puede afectar directamente a los nervios dentales. Es decir, si sales a la calle con 3ºC y respiras por la boca, ese aire helado puede tocar zonas sensibles de los dientes, provocando ese “latigazo” tan característico.

Y ojo, no solo por el aire: muchas personas también beben bebidas más calientes en esta época del año (cafés, infusiones, calditos…) que generan otro tipo de contraste térmico. Resultado: dientes sufriendo como si estuvieran en una montaña rusa.

Causas frecuentes de la sensibilidad en invierno

Aquí te dejamos una lista de culpables habituales. Si te suenan, es hora de pasar por la clínica:

  • Cepillado demasiado agresivo (como si fueras a lijar una pared).

  • Encías retraídas, muchas veces por enfermedad periodontal.

  • Esmalte dental desgastado por bruxismo, ácidos o una pasta de dientes inadecuada.

  • Caries no tratadas (esas que dejamos “para más adelante”).

  • Tratamientos mal ajustados, como empastes o fundas con filtraciones.

¿Cómo evitar que el frío te “hiele” la sonrisa?

Venga, que no todo es sufrir. Aquí van unos cuantos trucos para cuidar tus dientes en invierno:

✅ Usa una pasta dental para dientes sensibles

Y no vale con cualquiera. Hay marcas específicas con nitrato potásico o fluoruro de estaño que ayudan a bloquear la transmisión del dolor al nervio.

✅ Cepíllate con suavidad

Nada de frotar como si estuvieras limpiando una sartén pegada. Usa un cepillo de cerdas suaves y movimientos circulares.

✅ Evita cambios bruscos de temperatura

Sí, ese café hirviendo justo después de un paseo por la helada mañana de Ciudad Real… mala idea.

✅ Visita al dentista

Una revisión a tiempo puede ahorrarte muchos disgustos. En Anaya & Robles revisamos tu esmalte, tus encías y vemos si hay alguna causa de fondo.

¿Y si el dolor es más constante?

Si ya has probado de todo y sigues notando sensibilidad, es probable que haya algo más serio detrás: caries, desgaste severo, retracción de encías avanzada… En esos casos, no hay mejor plan que una visita a tu dentista de confianza.

En nuestra clínica en Ciudad Real vemos muchos casos de sensibilidad aumentada durante los meses de frío. Y lo bueno es que con el tratamiento adecuado, en la mayoría de los casos tiene solución. ¡Nada de aguantar el dolor hasta que llegue la primavera!

Tu sonrisa no tiene por qué temerle al invierno

Así que ya lo sabes: si al respirar por la boca te duele un diente, no es “manía” tuya. Es una señal de que algo no está del todo bien. Cuanto antes lo mires, mejor. Porque sí, el frío afecta a los dientes, pero tú puedes hacer algo para evitarlo.

Y si necesitas ayuda, en Anaya & Robles estamos más que listos para cuidar de tu sonrisa… ¡incluso cuando fuera parezca Siberia! Contacta con nosotros aquí.

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Revisión dental infantil: el paso que no puede faltar en la vuelta al cole

¡Vuelta al cole, vuelta al dentista!

Septiembre huele a libros nuevos, a mochilas llenas y a rutinas que vuelven (aunque cueste). Pero, ojo, hay algo que muchos padres pasan por alto justo en esta época: la revisión dental de los peques.
Y no, no es solo por si se les ha escapado algún diente este verano… es que la boca también vuelve al cole.

Después de un verano de helados, chuches y horarios más relajados (por no decir descontrol total), es el momento perfecto para pasar por la consulta y asegurarnos de que todo sigue en orden.

¿Por qué es tan importante esta revisión?

Toma nota, que aquí van razones de peso:

1. El verano deja huella… y no solo en la piel

Los cambios en la alimentación, el aumento del consumo de azúcares y el descuido de la rutina de cepillado (porque sí, seamos sinceros, en vacaciones a veces se nos escapan cosas) pueden favorecer la aparición de caries o acumulación de placa.

Una revisión en septiembre nos permite detectar a tiempo cualquier problema y evitar que se complique durante el curso.

2. Volver a la rutina también es volver a cuidar los dientes

Septiembre es ideal para refrescar los hábitos de higiene dental. Desde Anaya & Robles, en Ciudad Real, siempre decimos que esta época es como un “reset” familiar. Es más fácil introducir (o recuperar) rutinas: lavado de dientes después de cada comida, control de snacks azucarados, uso de hilo dental (¡aunque les parezca una misión imposible!).

Además, podemos aprovechar la visita para enseñar a los peques la técnica de cepillado adecuada o recomendar productos adaptados a su edad.

3. ¿Sabías que los dientes de leche también pueden tener caries?

Mucha gente cree que, como se van a caer, los dientes de leche no necesitan tantos cuidados. ¡Error de los gordos!
Las caries en dientes temporales pueden afectar al desarrollo de los definitivos y causar molestias que, sinceramente, nadie quiere que su hijo/a sufra justo cuando empieza el cole.

Así que sí, una revisión puede ahorrarnos más de un susto y muchas visitas inesperadas durante el curso.

Selladores dentales: una opción preventiva muy top

Aprovechando la revisión, el dentista puede valorar si es recomendable colocar selladores dentales en las muelas permanentes.
Son como una capa protectora que evita que se acumulen restos de comida en los surcos de las piezas dentales. Vamos, como un escudo anti-caries.
Y lo mejor: ¡no duele nada y se coloca en un momento!

¿Y si hay que poner ortodoncia?

Septiembre también es un buen momento para valorar si es necesario iniciar un tratamiento de ortodoncia.
En algunos casos, con una simple revisión ya se detectan problemas de malposición o desarrollo que, cuanto antes se corrijan, mejor.

¿Que no hace falta aún? Perfecto.
¿Que hay que empezar a planificarlo? Mejor hacerlo ahora, que aún hay margen antes de Navidad y los peques se pueden adaptar con calma.

Septiembre es mucho más que cuadernos y estuches

En Clínica Dental Anaya & Robles, lo decimos claro:
la salud bucodental también forma parte de la vuelta al cole.

Revisar la boca de los más peques en esta época es:

  • Prevenir problemas futuros

  • Recuperar buenos hábitos

  • Asegurar un curso escolar libre de dolores dentales

Así que, si estás haciendo la lista de cosas para la vuelta al cole, añade una visita al dentista. Que los dientes no entienden de vacaciones… y mucho menos de excusas.

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Muelas del juicio: cuándo extraerlas

Las muelas del juicio tienen mala fama, y no sin motivo. A veces duelen, empujan al resto de los dientes, provocan infecciones, y acaban convirtiéndose en el típico problema dental que todo el mundo teme. Pero, ojo, no siempre hay que quitarlas. En algunos casos pueden convivir contigo sin causar ningún problema.

Entonces… ¿cuándo hay que extraerlas y cuándo no hace falta? En este artículo vamos a resolverte todas esas dudas que seguro te han rondado alguna vez. Si estás en ese punto de “¿me la quito o no?”, sigue leyendo. Te lo explicamos desde Clínica Dental Anaya & Robles, en Ciudad Real, con claridad y sin rodeos.


¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio, también llamadas terceros molares, son las últimas piezas dentales que aparecen. Lo habitual es que empiecen a salir entre los 17 y los 25 años, aunque no siempre lo hacen. Hay personas que no las desarrollan nunca, y otras que las tienen pero nunca llegan a erupcionar.

El problema está en que, al ser las últimas en salir, muchas veces no tienen espacio suficiente. Y ahí es cuando empiezan los líos.


Cuándo hay que extraerlas: señales de alerta

No siempre es necesario quitar las muelas del juicio, pero sí en ciertos casos muy concretos. Aquí van las situaciones en las que lo más recomendable es sacarlas:

1. No tienen espacio suficiente y empujan al resto

Es uno de los motivos más comunes. Cuando la muela del juicio no tiene hueco, empuja a los dientes vecinos, provocando apiñamientos y molestias.

2. Están saliendo torcidas o parcialmente

A veces la muela erupciona de forma inclinada o solo una parte queda fuera. Esto facilita la acumulación de bacterias y aumenta el riesgo de infecciones.

3. Provocan infecciones frecuentes o dolor persistente

Si cada poco tiempo notas inflamación, dolor al abrir la boca o dificultad para masticar, es probable que esa muela esté generando un problema crónico.

4. Están generando caries o dañando la pieza de al lado

Las muelas del juicio, por su posición, son muy difíciles de limpiar correctamente. Eso las convierte en candidatas perfectas para caries. Además, pueden afectar a la muela anterior.

5. Existe riesgo de quistes o lesiones en el hueso

En algunas radiografías se detectan quistes relacionados con muelas del juicio que no han salido. Aunque no duelan, conviene actuar antes de que evolucionen.


¿Y cuándo se pueden dejar tranquilas?

No todas las muelas del juicio dan problemas. Si están bien posicionadas, completamente erupcionadas, sin generar dolor ni alterar la mordida, pueden quedarse donde están.

También se pueden conservar si están incluidas (es decir, no han salido) pero no presentan síntomas ni afectan a estructuras cercanas. En estos casos, lo recomendable es hacer un seguimiento periódico con radiografías.

Eso sí, nada de confiarse. Que no duelan no significa que no puedan dar guerra más adelante. Por eso es tan importante que lo revise un profesional.


¿Duele sacarse una muela del juicio?

Aquí viene una de las preguntas estrella. Y la respuesta es: no tiene por qué doler. Hoy en día, con anestesia local y un buen control del procedimiento, la extracción de una muela del juicio es rápida y segura.

En los casos más complejos (como muelas incluidas o muy próximas al nervio), es posible que intervenga un cirujano maxilofacial, pero siempre con garantías. En nuestra clínica en Ciudad Real, lo realizamos con todas las medidas para que el paciente esté cómodo y tranquilo.

Después de la extracción, es normal tener algo de inflamación o molestias durante unos días, pero siguiendo las indicaciones del dentista, se lleva bastante bien.


¿Es mejor quitar todas de una vez?

Depende. En algunas personas se recomienda extraer las cuatro muelas en una sola intervención (sobre todo si se van a generar problemas sí o sí). En otros casos se extraen solo las que dan síntomas. La decisión depende del diagnóstico clínico y radiológico.

Lo importante es no adelantarse ni postergar la decisión por miedo. Cada caso es distinto.


En resumen: ni todas hay que quitarlas, ni todas se pueden quedar

Las muelas del juicio pueden ser inofensivas o una auténtica molestia. Lo esencial es hacer una valoración con radiografía y revisar bien su posición, evolución y si están causando o no algún daño.

En Anaya & Robles tenemos experiencia en todo tipo de extracciones, tanto sencillas como complejas. Y lo más importante: te explicamos todo con claridad, sin prisas, y te acompañamos durante el proceso para que tomes la mejor decisión.

Si estás en ese momento de duda, pide tu cita y lo valoramos juntos. Porque a veces, lo que parece un problema grande, se resuelve con una visita a tiempo.

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La piscina, el cloro… y tus dientes: lo que nadie te cuenta

Llega el calorcito, las ganas de chapuzón, y ahí estamos todos como lagartos al sol con un pie en la piscina. Pero, espera… ¿sabías que el agua de la piscina también puede afectar a tu salud bucal? Sí, sí, como lo oyes. Y no, no es un mito.

Desde Clínica Dental Anaya & Robles, en pleno corazón de Ciudad Real, te contamos todo lo que debes saber sobre este tema que nadie suele mencionar, pero que tiene más importancia de la que parece. ¡Toma nota, que esto va en serio!

Cloro + dientes: una relación con sus más y sus menos

A ver, no estamos diciendo que bañarse en la piscina sea malo (¡faltaría más!). Pero el cloro que se utiliza para mantener el agua limpia y libre de bacterias puede alterar el equilibrio de tu boca si estás muchas horas dentro.

El agua clorada tiene un pH más bajo de lo normal (es decir, es más ácida), y eso, con el tiempo, puede afectar al esmalte dental. Es algo que se ha observado sobre todo en nadadores profesionales o personas que pasan largas temporadas en el agua.

¿Qué es eso del «sarro del nadador»?

Ojo al dato: existe un fenómeno llamado «sarro del nadador», que ocurre cuando se está en contacto frecuente con agua clorada. Lo que pasa es que los minerales del agua pueden adherirse al esmalte dental, provocando manchas marrones o amarillentas, especialmente en los dientes delanteros.

No son caries, pero afean la sonrisa y pueden dar lugar a más acumulación de placa. Lo curioso es que no lo ves venir… un día estás tan tranquilo, y al siguiente, notas que tus dientes parecen tener más color que el bronceado que te has pillado.

¿Cómo sé si me está afectando?

Aquí van algunas señales a las que deberías prestar atención si eres de los que se pasan medio verano metido en la piscina:

  • Manchas en los dientes que no se van con el cepillado.

  • Sensación de mayor sensibilidad dental.

  • Encías más irritadas después de días de piscina intensa.

  • Dientes que se notan más ásperos al tacto con la lengua.

Si te suena alguno de estos síntomas, no es para alarmarse, pero sí para actuar.

¿Qué puedo hacer para proteger mis dientes?

Aquí van unos consejos bien sencillitos (y muy útiles):

  1. Evita tragar agua de la piscina. Parece obvio, pero cuando te pasas el día buceando, algo siempre entra. Intenta controlarlo.

  2. Cepíllate los dientes después de nadar. Sobre todo si eres de los que pasan horas a remojo. Así eliminas posibles residuos de minerales o bacterias.

  3. Enjuágate con agua del grifo después del baño. Esto ayuda a neutralizar el pH ácido de la piscina.

  4. Usa una pasta con flúor. Refuerza tu esmalte y lo protege frente a la acidez.

  5. Acude a revisiones regulares. Ya sabes que aquí en Anaya & Robles te dejamos la boca como nueva, y detectamos a tiempo cualquier señal de desgaste o sarro extraño.

¿Y si ya tengo manchas o sensibilidad?

Pues fácil: nos llamas y te vienes a vernos. Podemos hacerte una limpieza profesional y valorar si necesitas algún tratamiento para fortalecer tu esmalte. En algunos casos, incluso un blanqueamiento dental podría ser la solución, si las manchas son muy visibles.

Eso sí, nada de intentar quitarlas en casa con remedios caseros, que puedes empeorar la cosa. ¡Confía en nosotros, que para eso estamos!

Así que ya sabes: chapuzones, sí… pero con cabeza

La piscina es un planazo veraniego, nadie lo duda. Pero, como todo, mejor si lo haces con información. Cuidar tus dientes no te va a quitar ni un minuto de diversión, y te va a ahorrar más de un susto cuando vuelva la rutina.

Desde Anaya & Robles, tu clínica dental en Ciudad Real, te animamos a disfrutar del verano con una sonrisa sana y protegida. ¿Tienes dudas? ¿Hace mucho que no te haces una limpieza?
Pues ya sabes: pide tu cita antes de que te dé por vivir en la piscina.

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¿Necesitas un implante dental? No lo dejes pasar

¿Necesitas un implante dental? No lo dejes pasar

Perder un diente no es solo un tema de estética. A ver, claro que a nadie le gusta tener un hueco en la sonrisa, pero el verdadero problema está debajo de la superficie. Cuando falta una pieza, los dientes vecinos empiezan a moverse, la mordida cambia y hasta puedes acabar perdiendo más dientes si no actúas a tiempo.

Por eso, los implantes dentales son la mejor solución cuando falta un diente. Ahora bien, la gran pregunta es: ¿realmente necesitas un implante? Vamos a despejar dudas y, sobre todo, evitar que esto se convierta en un problemón.

¿Cuándo deberías plantearte un implante dental?

Si te ves en alguna de estas situaciones, ojo, porque puede que un implante sea justo lo que necesitas:

👉 Tienes un hueco en la boca porque has perdido un diente. Ya sea por caries, un golpe o cualquier otra razón, si el diente se ha ido, tu boca lo va a notar.

👉 Tu diente está tan mal que ya no se puede salvar. A veces, aunque queramos, una pieza está demasiado dañada y lo mejor es retirarla y colocar un implante.

👉 Llevas una prótesis removible y te resulta incómoda. Si la dentadura postiza se mueve o no te convence, un implante puede ser la mejor alternativa.

👉 Te cuesta masticar bien. Cuando falta un diente, la mordida cambia y comer ciertos alimentos puede volverse complicado o incluso molesto.

👉 No quieres que se te muevan los dientes. Porque sí, cuando hay un hueco, el resto de dientes empiezan a moverse y luego vienen los desajustes en la mordida.

¿Y si paso de ponerme un implante? ¿Pasa algo?

Pues sí, y bastante. La falta de un diente no es solo una cuestión estética, sino que afecta a toda tu boca. Si decides no hacer nada, aquí van las posibles consecuencias:

Los dientes vecinos se desplazan. Poco a poco se van moviendo, creando huecos y torciendo la mordida.

Problemas en la mandíbula. El hueso donde estaba el diente se reabsorbe con el tiempo, debilitando la estructura ósea y hasta cambiando la forma del rostro.

Dificultades para comer. Y esto no solo afecta a tu boca, también puede influir en tu digestión.

Dolores de mandíbula y cabeza. Porque cuando la mordida no está equilibrada, la articulación temporomandibular (ATM) sufre.

En resumen: ignorar la falta de un diente solo trae más problemas.

¿Y qué pasa con el dolor? ¿Ponerse un implante duele?

Esta es la pregunta estrella. Respuesta rápida: NO.

La colocación de un implante se hace con anestesia local, así que no notas absolutamente nada durante el procedimiento. Luego, cuando pasa el efecto, puede haber alguna molestia, pero nada que no se solucione con analgésicos. Vamos, que duele más un zapatazo en el dedo meñique que ponerse un implante.

En Clínica Dental Anaya & Robles (Ciudad Real) usamos técnicas avanzadas para que el proceso sea lo más cómodo y rápido posible. Ni te enteras.

¿Cuánto dura un implante dental?

Si lo cuidas bien, puede durarte toda la vida. Pero ojo, que aquí el mantenimiento es clave. Si quieres que tu implante aguante como un campeón:

✔️ Cepíllate bien y usa hilo dental. El implante no se caria, pero las encías sí pueden verse afectadas.

✔️ Reduce o elimina el tabaco. Fumar aumenta el riesgo de problemas con el implante.

✔️ Haz revisiones periódicas. Para asegurarte de que todo sigue en su sitio.

En otras palabras, un implante es para siempre… si lo cuidas como se merece.

Así que ya sabes, si te falta un diente, mejor actúa ya

Si has perdido un diente o notas que uno está en las últimas, no lo dejes pasar. Cuanto antes soluciones el problema, mejor para tu salud bucodental.

En Clínica Dental Anaya & Robles somos especialistas en implantes y podemos asesorarte sin compromiso. Recupera tu sonrisa con la mejor tecnología y un equipo de confianza. Contacta con nosotros aquí.

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Cepillo interdental: qué es y por qué deberías usarlo

Si crees que con el cepillo de dientes ya tienes suficiente para mantener tu boca limpia, déjanos decirte que te falta una pieza clave: el cepillo interdental. Sí, ese mini cepillo que muchos desconocen pero que es un auténtico héroe cuando se trata de eliminar restos de comida y placa en los rincones más difíciles.

Si nunca has oído hablar de él o no sabes si realmente lo necesitas, sigue leyendo, porque esto te interesa (y mucho).

¿Qué es un cepillo interdental?

Básicamente, es un mini cepillo diseñado para limpiar los espacios entre los dientes, donde el cepillo normal no llega. Imagínalo como el «cepillo de detalles» que usan en los coches, pero para tu boca.

Tiene un mango pequeño y unas cerdas diminutas en forma de cilindro o cono que se introducen en los huecos interdentales para eliminar la placa bacteriana y restos de comida atrapados.

¿En serio necesito un cepillo interdental?

Pues sí. Si usas solo el cepillo de dientes, te estás dejando aproximadamente un 40% de la placa sin eliminar. Y eso, es un billete directo a problemas como caries, mal aliento y enfermedades de las encías.

Si tienes cualquiera de estas situaciones, el cepillo interdental es tu mejor aliado:

Dientes apiñados: Si están muy juntos, el hilo dental puede no ser suficiente.
Ortodoncia: Si llevas brackets, sabes que la comida se queda atrapada en sitios imposibles.
Encías sensibles o inflamadas: Si te sangran las encías, puede ser por acumulación de placa en los espacios interdentales.
Implantes dentales o prótesis: La higiene en estas zonas es clave para evitar infecciones.

Cepillo interdental vs. hilo dental: ¿Cuál es mejor?

Buena pregunta. Ambos son buenos, pero tienen funciones distintas:

  • El hilo dental es ideal para eliminar la placa entre los dientes cuando el espacio es muy reducido.
  • El cepillo interdental es mejor para espacios más amplios o cuando el hilo no llega a limpiar bien.

¿Conclusión? Lo ideal es combinarlos. Hilo para zonas estrechas, cepillo interdental para espacios más grandes.

¿Cómo usar el cepillo interdental correctamente?

Es muy sencillo, pero hay que hacerlo bien:

1️⃣ Elige el tamaño adecuado: No todos los cepillos interdentales son iguales. Hay distintos grosores según el espacio entre tus dientes. Si dudas, pregunta a tu dentista (o pásate por nuestra clínica en Ciudad Real).
2️⃣ Introdúcelo con suavidad: No fuerces. Si no entra bien, prueba con un tamaño más pequeño.
3️⃣ Mueve de adentro hacia afuera: Un par de movimientos es suficiente, no hace falta frotar como si estuvieras puliendo una joya.
4️⃣ Úsalo al menos una vez al día: Preferiblemente por la noche, antes de acostarte.
5️⃣ Cámbialo cuando se desgaste: Como con los cepillos de dientes, si las cerdas están deformadas, es hora de renovarlo.

Tu aliado pequeño pero poderoso

El cepillo interdental puede parecer un accesorio más, pero en realidad es una herramienta clave para una boca sana. Si nunca lo has probado, dale una oportunidad. Tu sonrisa (y tu aliento) te lo agradecerán. Si tienes dudas sobre cuál es el mejor para ti, en Anaya & Robles, en Ciudad Real, estaremos encantados de ayudarte. ¡Ven a vernos y deja que te asesoremos! Contacta con nuestra clínica aquí.

Salud Dental

Cuida tu sonrisa en Navidad

Cuida tu sonrisa estas fiestas: Disfruta sin preocupaciones dentales

La Navidad está a la vuelta de la esquina. Comidas interminables, dulces por todas partes y brindis sin parar. Todo es diversión… hasta que los dientes dicen “basta”. Para que no tengas que hacer una visita urgente al dentista, aquí van unos consejos prácticos para disfrutar con tranquilidad y sin sorpresas desagradables.

1. Dulces: Disfruta, pero sin abusar

Navidad sin turrones ni polvorones… ¡no sería Navidad! El truco está en disfrutar, pero sin pasarse. Los dulces pegajosos son como esos amigos que no se van ni con agua caliente… y a las caries les encantan.

Consejo práctico:

Come los dulces después de las comidas principales, así la saliva ayuda a proteger tus dientes.
Si no puedes cepillarte de inmediato, enjuágate con agua o mastica chicle sin azúcar.

2. Tus dientes no son herramientas

Sabemos que abrir botellas con los dientes parece “rápido y fácil”, pero tu esmalte no opina lo mismo. Un momento de «ingenio» puede acabar en visita urgente al dentista… y ahí sí que te acordarás de este consejo.

Truco salvavidas:

Ten siempre a mano un abridor. Más fácil, más seguro y menos doloroso.

3. Mal aliento, fuera

Horas de charlas, risas y brindis… y de repente te preguntas: “¿Mi aliento está a la altura de la fiesta?”. No te preocupes, tenemos soluciones rápidas para que sigas disfrutando con confianza.

Solución rápida:

Un cepillo de dientes de bolsillo es tu mejor aliado.
Si no lo llevas, un enjuague bucal portátil o incluso beber agua pueden ayudar.

4. Bebe agua (sí, en serio)

Con tanto vino, refrescos y cócteles, es fácil olvidarse del agua. Pero resulta ser el mejor aliado de tus dientes: limpia restos de comida, mantiene la boca hidratada y evita que las bacterias monten su propia fiesta.

Tip sencillo:

Alterna cada copa con un vaso de agua. Tus dientes (y tu cabeza al día siguiente) te lo agradecerán.

5. Cepíllate… aunque estés agotado

Llegas tarde, te mueres de sueño y solo piensas en tu cama. No cepillarte los dientes es como dejar a las bacterias con barra libre toda la noche. ¿Te imaginas el desastre?

Recomendación navideña:

Cepíllate dos minutos, aunque sea con los ojos medio cerrados.
Usa hilo dental: los restos de comida no se eliminan solos.

Revisión post-fiestas

Cuando terminen las fiestas, regálate una limpieza dental profesional. Empezar el año con una sonrisa impecable es el mejor propósito que puedes hacer. En Clínica Dental Anaya & Robles, estaremos encantados de ayudarte. Adelántate a la cuesta de enero y agenda tu cita con nosotros aquí.

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